sábado, 2 de julio de 2011

BLANCA Y RADIANTE...

Tradición de bodas. Sobre la mesa del convite, ajena a la estúpida mirada de los muñequitos de la tarta, perdió la vieja liga, la moneda del zapato, el escueto ramo, el lazo azul, el costeado velo y la consabida virginidad. Menos el lazo, todo era prestado.

4 comentarios:

Rascaviejas dijo...

Va de bodas. Se ruegan piropos, textos, relatillos, relatos, poemas o cualquier tipo de colaboración. Suya es la palabra...

Du Guesclin dijo...

Hoy, justo hoy, hace un año que me casé. Creo que poco más puedo añadir, básicamente porque me estoy vistiendo para ir a celebrar el aniversario, jejeje.

Un abrazo.

Ranzzionger dijo...

Recuerde aquello de la novia que iba vestidita de blanco, recién casada, acompañada de su esposo, para dar un saque de honor en cierto campo de fútbol, frecuentado por usted y por mí; y aquella voz estentórea que salió desde la grada de voladizo de gol sur, para decir aquello de: ¡¡¡¡A la novia le huele el hig... a leche!!!
Después de aquello, creo que pocos piropos más sutiles se le pueden decir a una novia. ¿Verdad?

Rascaviejas dijo...

No me cabe, con perdón, la menor duda... Podría tener hasta un relatito...