Palabras como labios
Letras turgentes para la noche. Lengua de punta para las ondas.Erotismo a flor de piel. Una invitación a los sentidos. La puerta está entreabierta...
lunes, 28 de mayo de 2012
CONSENTIDA por M.T.
viernes, 25 de mayo de 2012
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lunes, 21 de mayo de 2012
TURBIO BOLERO por Gata Negra
domingo, 20 de mayo de 2012
LA MUJER Y SEVILLA… EN LOS LABIOS por Jota
miércoles, 16 de mayo de 2012
CALOR EN MAYO
Calor, un 15 de mayo que indigna,
Calor, con la boca que me enciende,
Calor, con tu lengua que me abrasa,
Calor, con las manos que estremecen,
Calor, por unas ganas desmesuradas,
Calor, totalmente mojada,
Calor que empieza hasta gustarme,
Calor, el de mi cuerpo, encerrada y no apagada...
sábado, 12 de mayo de 2012
LO QUE NOS DA LA PRIMAVERA por Rancio-Verde
lunes, 7 de mayo de 2012
sábado, 5 de mayo de 2012
ENCUENTROS DESEADOS por Ambos
Los deseos esperados se viven más de una vez, deseo ardiente el que fluye por todos los poros de mi piel, el que me despierta e incluso me pone nerviosa cuando pienso en nuestro próximo encuentro, eres para mí ese capricho dulce y anhelado , perversión absoluta a la que me someto contigo e incluso realidad olvidada cuando mi ropa cae, espero ese próximo encuentro con pasión y con ansia, porque ese calor en mi cuerpo, te pide, te implora e incluso te ruega; quiero desnudarme poco a poco, sentirme muy despacio observada por tus ojos clavados en mi cuerpo, comienzas con ganas desmedidas, con pasadas de tu lengua en mi entrepierna a los que le siguen movimientos descarados de caderas sobre ti, levito de placer. ¡Encuentros tan deseados!
martes, 1 de mayo de 2012
viernes, 27 de abril de 2012
INOCENTE KAMASUTRA
martes, 24 de abril de 2012
LA JUEZA por Esteban Plaza Armas
Sus caderas me demandan una y otra vez desde el alto estrado de sus tacones. No espero de usted clemencia ninguna, señoría, sino castigo y condena; sed del agua salada de sus adentros. Convicto de sus besos apelo a un entendimiento entre las partes. ¿O no es más cierto que fue su señoría quien me indujo a la quiebra de esta libertad vigilada por el deseo con la artimaña de su andar desdeñoso y arrogante? No tengo arrojo para seguir negando los hechos. Me derrumbo acatando el veredicto implacable de la flor violeta de su vientre. Ejecute sobre mí la sentencia firme de su cuerpo traspasado que yo por mi parte prometo reincidir en el delito por la cadena perpetua de su mirada caída, helada y misteriosa”.
domingo, 22 de abril de 2012
DE GRANA Y ORO por Mae S. Tranza
Me he puesto el mantoncillo grana para venir a los toros. Me acomodo en el tendido y espero que salga el primero de la tarde. Entonces siento la primera mirada, la que me dirigió aquel torero desnudo cuando me vio con el grana del mantoncillo cubriendo mi cuerpo. Se enceló con los flecos que rozaban mis ingles. Humilló como un buen toro y fue bebiéndose mi deseo como si fuera el agua que calmara su sed. Ahora es el toro de verdad quien me mira. Está al otro lado del burladero. No aparta los ojos del mantoncillo. Mi cuerpo se estremece. Vuelvo a sentir aquel escalofrío que me recorrió por dentro cuando su lengua torera, tan desnuda como mi sexo, me llevó a la gloria. Luego llegarían los puyazos, los quites por chicuelinas ciñendo mi cintura, las banderillas que espolearon mi excitación, los naturales que prolongaban mis suspiros cuando imprimía el ritmo justo que le pedían mis caderas. La estocada fue fulminante. Ahora entiendo por qué me mira el toro de esa manera. En los pliegues de mi mantoncillo está el secreto de la corrida.
miércoles, 18 de abril de 2012
AI SE EU TE PEGO por Asun Jiménez
Aún no lo sabes, no. Ni lo imaginas siquiera. Pero en el momento que menos esperes me lanzaré sobre ti y zas!... te comeré entero, de pitón a rabo.
Dices que mi sonrisa iluminaría una feria, que mi alegría te contagia. Mi cara y mi cuerpo los encienden tu verde mirada mientras mi boca se seca al mirar de soslayo la tuya que guarda los besos que anhelo. No quiero mostrar mi deseo aún, sigo disimulando mis ganas porque voy a cogerte desprevenido, sin armas que puedan defenderte. Pero no podré esperar mucho, tengo mis centros soliviantados porque quieren sentirte, mis caderas afligidas porque quieren rozarte, me muerdo la lengua porque quiere perderse bajo tu ropa. Queda poco tiempo, casi nada…
- ‘Qué simpática y qué guapa eres’ me dices como una inocente gacelilla que trota alrededor de una leona hambrienta buscando juego.
Levanto mis brazos mesándome el pelo sin dejar de admirarte. Tu mirada empieza a temblar. Llegó tu hora… y la mía.
domingo, 15 de abril de 2012
STARWARS
Lo reconozco: nunca me importó que mi novia fuera una friki. Ya sé que los demás hacían comentarios y esas cosas, pero a mí me gustaba. Le veía encanto a esa trenza que se colocaba como si fuera la princesa Leia y me hacía gracia cuando, en la intimidad de la batalla, acariciaba el vello de mi cuerpo llamándome Chewaka. Incluso acepté en entrar en sus juegos de príncipes y princesas, de posturas inverosímiles mientras me llamaba Yodita o de movimientos violentos con mi miembro cuando decía controlar la nave. Hasta me tatué R2D2 muy por debajo de mi ombligo, unas siglas que el tatuador jovenzuelo que me tocó entendió como una clave…
Pero lo mejor estaba por llegar. Me propuso una especie de combate total en el que debía colocarme una máscara de Dart Vader. La máscara y nada más. La sorpresa ha sido que ella ha venido muy bien acompañada. El combate está dispuesto. Mi respiración, más que en ninguna otra ocasión, está entrecortada. Mi espada láser, enrojecida como nunca, está dispuesta para la batalla…
miércoles, 11 de abril de 2012
JUEGO DE PERLAS por Mila

Me viene a mi cabeza un recuerdo con el que me sonrojo al rememorarlo, el de mi cuerpo desnudo en una fría cama, deseoso simplemente de recibir uno de los placeeres carnales, y un juego de collar de perlas blancas de varias vueltas ceñido en mi cuello vistiéndome, quiero que casi me ahogue, que tuviera vida propia y una de esas perlas me diera el soplo de aire fresco que necesita mi cuerpo, que con vida otorgada baje para rodear uno de mis pechos, esa frialdad de los dos cuerpos acariciándose, me estremece. Con esa vida se van soltando cada una de ellas, cogen confianza y sin tímidez alguna bajan rozando mi ombligo, las mismas se van volviendo locas unas con otras, resbalándose entre mi sexo, dándome un placer sublime y porqué no, hasta elegante
jueves, 5 de abril de 2012
AY, ROCÍO por Alejandro Lérida

Rocío, "vis á vis", qué "mademoiselle",
qué ermita de las pecas del pecado,
qué hueso a hueso, sí, qué Torre Eiffel,
borrachita del zumo de un bocado
que devora tu boca de clavel,
la memoria del beso que no he dado,
qué luna que echa un pulso por tu piel,
qué cielo, el paladar, tan soleado
antes de estrangular la madrugada
y morderte el carnívoro carmín
y enredarme contigo en la alambrada
de tu labio más rojo, el diente duro,
y antes de ser y de no ser sin fin
la novia en llamas de mi cuarto oscuro.
miércoles, 28 de marzo de 2012
SI TÚ ME DICES VEN por Alejandro Lérida

El sostén, las braguitas, el liguero,
la seda en que se enreda el alto día
de tu noche interior. Llora un bolero.
La oscura e intrincada lencería
es como un libro abierto. En la ventana,
la luna aún sermonea a tus pezones
al margen de la aurora, esa aduana,
serpentea en los blancos callejones:
tus piernas son acordes de un piano.
Hoy cierro antes de tiempo la oficina,
te pongo un crisantemo en cada mano.
Que le eche un ojo al niño la vecina,
que el agua ahogue el fuego de la alcoba,
que haré llorar de envidia a Casanova.
viernes, 23 de marzo de 2012
NOCILLA
La mayoría de mis amigos de la infancia elegían el negro, sólo el negro. Decían que lo demás era un añadido sin sentido, que el bote tenía desperdiciada su otra mitad. Eran multitud sin apenas contestación. Algún rarillo de la época prefería la parte blanca, sin mezclar, una rareza apenas entendida por los demás compañeros de clase, que no dudaban en tildar a esos especímenes como seres inferiores que no entendían el sentido de la vida. Pero, para raro, servidor: un hombre de convicciones e ideas propias. Siempre defendía la mezcla, esa síntesis de la que salía lo mejor de cada uno. Blanco y negro. Alfa y Omega. Yin y yan. ¿Por qué separar sabores si el paladar los une? sábado, 17 de marzo de 2012
YO Y MISS CIRCUNSTANCIAS por Alejandro Lérida
Generalmente, el sol como un ladrón robándome la oscuridad, que me abandona por negocios urgentes, robándome las sombras, sus caricias, cada una, ni una menos, con sus ingenuas uñas, pero anoche mucho más voluntariosas, el último día, el fin del puente de Todos los Santos, había aprendido a amarte un año antes, y la sombra resucitando en plena noche, con orgullo y gratitud, me hablan en su nombre, se me dan sin condiciones, me arañan sin disputa, sin disputarle a mi propia mano, por ejemplo, el amor y la fidelidad que me profeso virilmente, mientras que ellas, que son dos y luego cinco, y ahora más, y todas afiladas y más tiernas que afiladas y eso me gusta, porque no saben cómo me gustan, ignoran cuánto bien me hacen aunque me hieran muchas veces, con perdón mi papi, con perdón mi negro, no es nada mi mulata, y yo que les perdono una a una la nostalgia con que me lo reclaman sin tregua, virilmente, porque ella en la sombra, ella en la oscuridad, es como una segunda patria, la noche, sí, esa otra patria, nada que ver con la luz de la patria, el claro día, no tan claro ahora, ay, y no es, sin embargo, una segunda patria sino otra patria distinta y tropical, con más sombras, menos luces, aunque más verdadera que el mismísimo sol y la luna menos mentirosa cayendo sobre el Trópico, como una epidemia de deseos, y ya me dirán cómo se combate eso, no se puede, no debe hacerlo nadie, te juzgan mal y sufres por eso, eres de nieve por fuera y de fuego por dentro, quien te toca se hiela mientras tú te abrasas, no sabes querer y estás queriendo siempre, no sabes vivir y estás tan viva, tu sitio no está en ninguna parte, siempre desearás un lugar diferente, porque en realidad, mi negra, no sois mujeres, parecéis mujeres y no sois, mi mami, habláis como mujeres por la noche, podéis actuar como mujeres en la sombra, pero sois de hecho seres completamente diferentes, como demonios hermosos con forma humana, y por eso tenéis garras y no uñas y las cabezas peladas y las narices extrañas y los ojos más bellos que yo he visto, aunque sin vida, y por eso y no otra cosa disimuláis lo mejor que podéis delante del resto de las gentes, y abro mis ojos y no la veo, encierro mis pupilas bajo llaves y allí está, por derecho divino, qué sé yo, y no logro comprender si los abro de nuevo por qué sus ojos de estatua no tienen vida, y cierro sus manos gozosamente, vuelvo a abrirlas, me dejo interesar lentamente por el dibujo a oscuras del pecho apoderado, de su pezón izquierdo y discutido por el pulgar y el índice, y vuelve a sus oscuros labios mi dedo corazón y se humedece el alma si la muerde, y toda el alma, así, en un solo dedo, tan despacio, sí, sabe a sangre su boca si la beso oscuramente, así, de esta manera, sí, con la tranquilidad de mi lengua arrellanada en su confortable lengua, como el sillón favorito, a espaldas del orgasmo todavía, que la hubiera molestado como una irritante intrusión, sumisa e irresistible, así mi negro, así mi papi, deja que mi zurda enloquecida, enloquecedora, acaricie una y otra vez su púbico y negro terciopelo, oh Dios, hasta que la penetro, oh Dios, Dios mío, en la última página de todos los gemidos uno a uno y me la gano en seguida y goza del placer casi perverso de irse desgastando muerdo a muerdo como un plástico duro que ahora me rodea con sus brazos, y mi memoria retiene sin esfuerzo aquel nombre y el sol como un intruso robándome la oscuridad, robándome a Elena sobre todo…
A la mañana siguiente el sol, sentado en la silla presidencial del día, obliga a la noche a retirarse, humillada, pese a su coraza de condecoraciones. Se desperezan las persianas de la isla. Y así, algo más tarde, tras el larguísimo puente de Todos los Santos, porque la vida hoy es mucho más corta, reabro el sueño de mi vida, mi negocio, mi pequeña boutique de moda, Cae la Noche Tropical, y como cada mañana la devuelvo a su sitio en el escaparate. Y si alguno, sí, no ha visto el Nilo, puede ahorrarse el viaje. Lo lleva inmenso en sus ojos.
—Mami, mira, el maniquí tiene una herida en la boca. Y se le está infectando.
miércoles, 14 de marzo de 2012
HABITACIÓN A SOLAS por Jorge Blanco
Me propongo explorarte como si fuera fácil, como si no me guiara el mástil del deseo
ni espiara en tus ojos un paisaje de brújula. Lamer
la tersa hermosura en la sangre resuelta,
desatada por largas temporadas de recreo
en los malecones que cercan el oasis. Rolar sin trasgresión,
sin ceder al embargo, sin arriar las velas;
despoblando los parajes encantados de tu sexo.
Me propongo sin arpones fletar destacamentos
hacia el centro de todo, el resguardo infinito;
que portando banderas incendiadas se consuman
rodeados por playas y heraldos sin recinto.
Como si no existiera más que lluvia, piedras,
eléctricas gaviotas, quebrarse y beber, hacerse hueco
atravesado por frías tempestades; los lobos avanzando
desde el instante mismo al precipicio.











