lunes, 29 de abril de 2013

REJUVENECIMIENTO




Decidió prescindir de su anillo de casado al entrar en el misterioso hotel de los intercambios. Le prometieron un regreso a la juventud y estaba dispuesto a ello. En la silenciosa sala fijó sus intenciones de engaño cronometrado en una joven que recordaba vagamente a su esposa. Ese pensamiento le asaltó durante el breve cortejo en la sala y mientras la desnudaba en uno de los discretos reservados. Recuerdos de juventud que continuaron al ver el encaje negro de su ropa interior, la blanca tersura de sus pechos, el olor a perfume internacional mezclado con el aroma del deseo y hasta la levedad de su vello púbico. Una sensación de deja vu que se hizo nítida cuando la escuchó gritar de placer mientras la penetraba sobre las sugerentes sábanas de seda. Había decidido rejuvenecer y vaya si lo había conseguido… Regreso a la juventud.
A la mañana siguiente, el más impertinente de sus compañeros de trabajo vino a contarle el más desagradable chisme. Juraba y perjuraba haber visto a su mujer con otro. Le aseguró que se parecía a él, aunque sólo levemente, ya que parecía un muchacho mucho más joven…