Besos en mis labios,
en mi cuello y mis hombros.
Besos en mis pechos,
en mis pezones oscuros.
En mis brazos que te abrazan.
Besos en mi espalda
toda tuya,
desnuda toda mi alma.
Besos en mi vientre y
mi cintura, la que estrecha
mi cuerpo.
En mis caderas,
en mis piernas
mientras te buscan.
Quiero esos besos
de tus labios gruesos
y tu lengua mojada
por todo mi cuerpo.
Los quiero en mi intimidad
húmeda y mojada.
11 comentarios:
Uffffff... que sensación Dios mio...
Vaya tela cómo está el personal... Y con estas calores. Menos mal que la foto sirve para enfriar el asunto, ¿no?
Es un poema bellísimo, con una sensualidad y un erotismo fuera de lo común.
Esta mujer promete es sus poemas, se sale de la norma y lo más importante que sabe hacerlo con elegancia, atrevimiento y un contenido muy provocador.
Felicidades L.N.J.
Muy importante es la importancia de los besos, la línea y el orden que siguen en el poema.
Utilizar los besos para un poema erótico de tal calidad, es magistral.
Sobre-sale-sal´iente.
¡magnífico!
Sensaciones muy buenas.
Gracias Máximo y Sibelius por vuestros comentarios.
Gracias a tod@s.
exquisito y muy sutil.felicidades.
lindo, lindo, lindo, muy erótico. felicidades.
¡mamma mía!, un poema para la historia.
Pues yo me hago cada menguante con este poema que cada vez que lo leo se me pone creciente.
Y mi mujer disfruta y me pregunta que de dónde saco tantos besos.
De Lourdes N.J., de lo mejorcito.
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