sábado, 12 de mayo de 2012

LO QUE NOS DA LA PRIMAVERA por Rancio-Verde



En unos días nos encontraremos en una nueva estación, la primavera, la estación en la que la naturaleza va a volver a nacer, en la que el ambiente se impregnará de los nuevos perfumes sugerentes que incluso pueden alterar nuestro estado de ánimo, despertar una inquietud desconocida que no sabría saciar.
De la primavera, lo sugerente se encuentra en la explosión de colores que cubren las formas perfectas de las flores, a las que son atraídas los pequeños insectos y que en el ser humano despierta una especial sensación de belleza y de manera especial a la mujer a la que incluso se le podría con quistar con estos regalos que nos da la naturaleza en esta etapa del año.
Yo sin embargo creo que existe otra primavera que se exhibe solo en determinados momentos, en cualquier época del año y es aquella que explota cuando una mujer deja de esconder su propia flor y permite que sea contemplada sus formas labiadas, sus coloraciones rosadas y sus perfumes penetrantes. Si a la mujer se le  conquista con una flor, al hombre se le domina con esta otra belleza de la naturaleza….y es difícil  dejar de pensar cuando se ha conocido y provoca desesperación por el tiempo perdido en que no hemos podido disfrutar de las sensaciones que nos sugiere.
No puedo olvidar la primera vez que te vi tumbada ante mí, desnuda  y abriste tus piernas para que pudiera conocer tu flor…era una tarde de primavera y yo la miraba con curiosidad sin conseguir despegar mi mirada….pero en mi recuerdo me lamento de no haber hecho lo que debería de ser inevitable ante ese regalo….absorber su perfume y conocer el sabor más deseable que se puede encontrar en este mundo, el que se esconde entre el abrazo de las piernas de una mujer, el de los besos más húmedos…y quiero tocarte, olerte y que me llenes la boca para calmar la sed más intensa que nunca he sentido.
Ahora me parece inevitable  la dependencia  enfermiza que siento tras conocer los rincones de una mujer como tu…y no quiero curarme de ti…quiero seguir deseándote siempre…tu mirada, tu sonrisa, tus formas sinuosas, tus perfumes, tus sabores, tus perversas sugerencias de imaginación….eres un regalo de la naturaleza y tú me has elegido para disfrutarlo….debes de comprender que insista hasta cansarte por pensar siempre en lo mismo…en ti.