domingo, 17 de noviembre de 2013

REBAJAS

Cinco por el precio de una, proclamaba el rótulo luminoso del presunto hotelito al pie de la carretera...
Cinco por el precio de uno, me prometía  cada una de las chicas conforme se iban despojando de su ropa interior al pie de la cama...
Cinco lobitas tenía la loba, me susurraba la fogosa lobita con pinta de zorrita...
Cinco veces cinco llegué a decirle a la más culona del quinteto para que mi verga indagara en la oscura profundidad de su postrimería con rima consonante...
Cinco veces me vuelven a recordar esta historia y cinco veces, cinco, vuelvo a renegar de las presuntas ventajas del tiempo de las rebajas...