miércoles, 14 de marzo de 2012

HABITACIÓN A SOLAS por Jorge Blanco

Me propongo explorarte como si fuera fácil,

como si no me guiara el mástil del deseo

ni espiara en tus ojos un paisaje de brújula. Lamer

la tersa hermosura en la sangre resuelta,

desatada por largas temporadas de recreo

en los malecones que cercan el oasis. Rolar sin trasgresión,

sin ceder al embargo, sin arriar las velas;

despoblando los parajes encantados de tu sexo.

Me propongo sin arpones fletar destacamentos

hacia el centro de todo, el resguardo infinito;

que portando banderas incendiadas se consuman

rodeados por playas y heraldos sin recinto.

Como si no existiera más que lluvia, piedras,

eléctricas gaviotas, quebrarse y beber, hacerse hueco

atravesado por frías tempestades; los lobos avanzando

desde el instante mismo al precipicio.