viernes, 9 de diciembre de 2011

HOTEL DIURNO por Esteban Armas

Estos besos últimos

a semen, a sudor,

agotaron el tiempo alquilado

en esta fría habitación.

Cada uno por su lado

volvemos a la calle

llevándonos del otro,

caricias oscuras;

olores cambiados.