sábado, 8 de diciembre de 2012

DÁNAE



Esta es una orden de tu esclavo, amada. Frente a un espejo, sobre una cama o sofá engalanado con sedas de la India pintadas a mano o indonesio batik de circulares ojos te tumbarás de espaldas, desvestida, y tus largos cabellos negros soltarás.

Sé que ya has leído la página del libro que te dejé marcada. Lo denota el perfume a piel desnuda que invade el ambiente. Sé que hay torres donde quieres encerrarte. Mi deseo se colará hasta por el último resquicio. Sé que temes, esperas y hasta deseas. Y tu deseo es orden. Y mi lujuria es una y mil. Se cuela por las rendijas. Entra por tus poros. Se esparce por tu piel. Penetra en la cálida caverna de tu sexo. Se funde con otras lluvias de placeres incontrolables. Así me lo has reconocido, me lo has jadeado y me lo has susurrado. Lluvia dorada que nos ha hecho sentirnos dioses. Tu piel llena el más hermoso cuadro jamás pintado.