miércoles, 11 de abril de 2012

JUEGO DE PERLAS por Mila




Me viene a mi cabeza un recuerdo con el que me sonrojo al rememorarlo, el de mi cuerpo desnudo en una fría cama, deseoso simplemente de recibir uno de los placeeres carnales, y un juego de collar de perlas blancas de varias vueltas ceñido en mi cuello vistiéndome, quiero que casi me ahogue, que tuviera vida propia y una de esas perlas me diera el soplo de aire fresco que necesita mi cuerpo, que con vida otorgada baje para rodear uno de mis pechos, esa frialdad de los dos cuerpos acariciándose, me estremece. Con esa vida se van soltando cada una de ellas, cogen confianza y sin tímidez alguna bajan rozando mi ombligo, las mismas se van volviendo locas unas con otras, resbalándose entre mi sexo, dándome un placer sublime y porqué no, hasta elegante

3 comentarios:

Anónimo dijo...

.... Las elegantes perlas...
¡cuanto juego pueden dar las perlas !

Anónimo dijo...

imaginación morbosa!!!

Sibelius dijo...
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