lunes, 28 de febrero de 2011

CENICIENTA

Papá nunca entendió mi predilección por las clases bajas. Así las llamaba su egregia majestad. Mamá si entendió mi gusto por los zapatos, ella los valoraba tanto como yo apreciaba sus efectos. Nada como un buen tacón: eleva, estira, tensa y coloca a todas en su sitio. Su elección es una decisión importante…

También lo era la mía. Para siempre. Con vocación de eternidad. Con finalidad de procreación. Esto siempre me atrajo más… Por eso realicé la misión encomendada con tantas cautelas. Fueron muchas las llamadas pero sólo una sería la escogida. No podía precipitarme. Me rondaron jovencitas inexpertas, cursis damiselas, maduras siliconadas y distinguidas señoronas. Muchas apariencias y pocas realidades. Calabazas para mis aspiraciones. Pasaron por mi real lecho y la realidad no estuvo a la altura de mis deseos. Todo un baile de principiantas que nunca dieron la talla. Hasta que llegó ella. Tarde y con prisas. Mala tarjeta de presentación que cambió en las distancias cortas. Parecía princesa por fuera y bien que se esforzaba en demostrarlo. La leve resistencia que ofreció a mis experimentadas manos encendió hasta el rincón más profundo de mis deseos. Espejismo de superficie: con la desnudez apareció la mujer que moldeaban las hadas de mis sueños. Perfección de formas, blancura de piel, turgencia liberada de sus pechos y misterioso sexo que se abría a mis reales apetencias. No consintió que le quitara los zapatos y bien que se lo agradecí. Cada acometida en el lecho la fue descubriendo como la sirvienta que accede a todos las posturas. Alcanzables e inalcanzables. Como ella: princesa por fuera y criada por dentro. La reina de mis fantasías…

No caben dudas. La elección ya está hecha. He ordenado destruir todos los relojes del reino…


jueves, 24 de febrero de 2011

LA SEMANA ADELANTADA por Iriarte

Un tío enfermo y en edad anciana
casó con su sobrina (¡muy mal hecho!),
doncella alegre, joven y lozana,
pronta a cobrar el marital derecho.
Díjola el novio: "te prevengo, Juana,
pues vamos a estrenar el nupcial lecho,
que yo sólo una vez cada semana
podré servirte en algo de provecho"
Conformose la ninfa; y recibiendo
aquel tributo solitario y frío,
repetía entre sí: "peor es nada".
Mas, llamado el anciano reverendo,
le instaba humilde: "Vaya, tío mío,
siquiera una semana adelantada".

domingo, 20 de febrero de 2011

SONETO DESQUICIADO A LA BELLA Y ESQUIVA ALFONSITA por Manuel de Mágina

¡Oh, bella Alfonsita, reflejada

en aguas de tus sueños, procelosas;

deliciosa tú, flor almibarada,

envidia de jazmines y de rosas!

Ingrávida Alfonsita, exuberante,

tan repleta de gracia y donosura,

tan cálida y completa de mesura

si mirada por detrás o por delante.

Fuérate comendado tu esplendor

para gusto dar a esta encapricha

y el ingenio armara la tramoya,

-ensueño levantado en tu loor-

do tú fueras el cofre, ¡ay qué dicha!

en donde nos metiéramos la joya.


martes, 15 de febrero de 2011

LOS NUDOS por Sanmaniego

Casarse una soltera recelaba

temiendo el grave daño que causaba

el fuerte ataque varonil primero

hasta dejar corriente el agujero.

La madre, que su miedo conocía,

si a su hija algún joven la pedía

con el honesto fin del casamiento,

procedía con tiento,

sin quitarle del todo la esperanza,

hasta que en confianza

al galán preguntaba sigilosa

si muy grande o muy chica era su cosa.

Luego que esta cuestión cualquiera oía,

alarde al punto hacía

de que Naturaleza

le había dado suficiente pieza.

Quién decía: -Yo más de cuarta tengo;

quién: -Yo una tercia larga la prevengo;

y un oficial mostró por cosa rara

un soberbio espigón de media vara.

Tan grandes dimensiones iba viendo

la madre y a los novios despidiendo,

diciéndole: -Mi niña quiere un hombre

que con tamaños tales no la asombre:

un marido de medios muy escasos;

y así, ustedes no sirven para el caso.

lunes, 14 de febrero de 2011

AMOR EXPERTO por ¿Quevedo?


El vulgo comúnmente se aficiona

a la que sabe que es doncella y moza,

porque así le parece al que la goza

que la coge la flor de su persona.

Yo, para mí, más quiero una matrona

que con mil artificios se remoza

y por gozar de aquel que la retoza

una hora de la noche no perdona.

La doncella nunca hace de su parte,

cuando la gozan, cosa que aproveche,

ni se mueve ni da los dulces besos;

mas la otra lo hace de tal arte,

y amores os dirá, que en miel y leche

convierte la médula de los huesos.

sábado, 12 de febrero de 2011

PICÓ ATREVIDO...por ¿Lope?


 Picó atrevido un átomo viviente 
los blancos pechos de Leonor hermosa,
granate en perlas, arador en rosa,
breve lunar del invisible diente.

Ella dos puntas de marfil luciente,
con súbita inquietud bañó quejosa,
y torciendo su vida bulliciosa,
en un castigo dos venganzas siente.

Al expirar la pulga, dijo: "¡Ay, triste,
por tan pequeño mal dolor tan fuerte!"
"¡Oh pulga!", dije yo, "¡dichosa fuiste...!

Detén el alma, y a Leonor advierte
que me deje picar donde estuviste,
y trocaré mi vida con tu muerte".

martes, 8 de febrero de 2011

¿QUÉ ES COSA Y COSA? por Luis de Góngora


Decid qué es aquello tieso

con dos limones al cabo,

barbado a guisa de nabo,

blando y duro como hueso;

de corajudo y travieso

lloraba leche sabrosa:

¿qué es cosa y cosa?

¿Qué es aquello que se lanza

por las riberas del Júcar?

Parece caña de azúcar,

aunque da botes de lanza;

hiere, sin tomar venganza

de la parte querellosa;

¿qué es cosa y cosa?

Aquel ojal que está hecho

junto de Fuenterrabía,

digáisme, señora mía:

¿cómo es ancho siendo estrecho?

Y ¿por qué, mirando al techo,

es su fruta más sabrosa?

¿qué es cosa y cosa?

¿Por qué vuela pico a viento,

y sin comer hace papo?

¿Por qué, cuanto más le atapo,

más se abre de contento?

Y, si es tintero de asiento,

¿cómo bulle y no reposa?

¿qué es cosa y cosa?

sábado, 5 de febrero de 2011

LETRILLA por Baltasar del Alcázar

Juana, Pues no me dais cabo

Al tormento en que me veis,

Y de ordinario volvéis

A mis lástimas el rabo,

Temo que queráis dinero;

Si es cierto lo que refiero,

Bien podréis de aquí adelante

Besarme en el consonante

Que tiene el verso primero.